LA PROPUESTA DE PRODI DE CREAR UN IMPUESTO EUROPEO DESENCADENA UNA NUEVA POLÉMICA: La iniciativa de Prodi de crear un impuesto europeo desencadena una nueva polémica.

El presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, está de nuevo en el centro de la polémica. El motivo es la propuesta formulada el martes (29 de Mayo) para crear un impuesto europeo que serviría para financiar el presupuesto comunitario.

BRUSELAS.

Romano Prodi irrumpió el martes en el debate sobre el futuro de Europa,  y lo hizo con un discurso que ha indispuesto no sólo a algunos de los países de la Unión Europea (UE), sino también a algunos comisarios de la propia Comisión que él preside. “En la perspectiva de la ampliación, la creación de un impuesto europeo que sustituyese al sistema actual de contribuciones, fuente de conflictos permanentes entre estados miembros, sería sin duda una solución oportuna”, dijo. Una propuesta, ya sugerida por Bélgica, que abre la caja de los truenos entre los más euroescépticos.

“Es una iniciativa muy inoportuna”, apuntaba una fuente comunitaria horas antes de que el presidente hablase en París, cuando ya se habían difundido las líneas generales del discurso.

Inoportuna porque interviene de pleno en la campaña electoral británica, uno de cuyos ejes es la relación de Londres con la UE. Y todo lo que pueda sonar a una mayor integración europea o a una centralización de Bruselas, como el “impuesto europeo”, que irrita a los conservadores euroescépticos, que lo utilizan con saña contra el Labour.

Prodi ha puesto a Tony Blair, uno de sus máximos valedores al ser nombrado, en un aprieto.

Preguntados por la iniciativa de “il Professore”, los portavoces británicos en la capital comunitaria rehuían ayer la cuestión. “No podemos decirle gran cosa, estamos en campaña”, se excusaban. La batalla estaba en Londres, donde los “tories” se aprestaron a calificar las ideas de Prodi de una prueba de “los planes centralizadores que están en el corazón de la UE” y de su voluntad de crear “un superestado europeo”. Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores leproso, Robin Kook, se desentendió de inmediato del presidente del Ejecutivo comunitario, y aseguró que sus propuestas tendrían dificultades para lograr el respaldo de los Quince.

El ministro de Finanzas alemán, Hans Eichel, manifestó hace unas semanas su oposición al proyecto y alegó que no existe una base legal para crear un impuesto de este tipo y que “no está nada claro” el modo de recaudarlo. El problema de Prodi es que tampoco dispone de consenso en la Comisión.

La semana pasada, el comisario del Mercado Interior y de Asuntos Fiscales, el liberal holandés Fris Bolkestein, se declaró contrario a esta medida.

Aunque personas muy próximas al presidente dicen que en París éste habló en nombre de toda la Comisión, otras fuentes aseguran que no todos los comisarios conocían el texto.

Oscar Colmenárez

orcd@telcel.net.ve