Argentina busca una salida a la crisis

    Ayer (29/12/2001) el índice de riesgo de Argentina en el mercado financiero alcanzó un nivel récord: 5.677 puntos. Según el despacho del corresponsal de la agencia noticiosa rusa ITAR-TASS en Buenos Aires, en el país están congeladas todas las operaciones de cambio. Se espera que tal régimen persista hasta el próximo 3 de enero de 2002.
        La agencia rusa Novosti comenta la intervención televisiva del ex-titular de economía Domingo Cavallo, quien pidió perdón a los argentinos por las incomodidades que les había causado. Cavallo reconoció que sus empeños por resolver la problemática económica fracasaron. En su decir, ahora es sumamente importante que no se devalúe el peso, no se arruinen los bancos y que puedan funcionar las empresas.
        En contraste con esto, constata el periódico moscovita Vremia Novostei, el nuevo ministro de finanzas Rodolfo Frigeri se propone preparar, mediante una divisa paralela, el argentino, una renuncia gradual al ajuste estricto del peso al dólar. Decisión que originó discrepancias en el bando de los peronistas, señala el diario ruso Izvestia. Carlos Menem, quien aspira nuevamente al acomodo presidencial, criticó al jefe interino de Estado. Él se manifiesta porque persista la paridad entre el dólar y el peso y duda de que los planes de su colega partidista Adolfo Rodríguez Saá  de crear un millón de plazas de trabajo puedan ser cumplidos. A la vez, el rotativo argentino El Clarín puntualiza que el propósito del presidente de reactivar la economía con ayuda del argentino y reducir el desempleo halla apoyo entre cierta parte de los empresarios. Pero al mismo tiempo, consideran los hombres de negocios, el ejecutivo debe bajar las tasas e interés y la presión tributaria.
        Como siempre en tales casos se impone la siguiente pregunta: ¿quién lleva la culpa?  El New York Times cita una enunciación del ministro de economía de Perú Pedro Kuchinski: "El Fondo es en parte culpable de esto porque no hizo sonar la alarma a tiempo y después adoptó una línea muy dura cuando las cosas se pusieron increíblemente difíciles". El ejemplo argentino, subrayó el titular peruano, pone de manifiesto que EE.UU. es un aliado poco confiable.
        Así y todo, indica el corresponsal del periódico alemán Frankfurter Algemeine Zeitung, Josef Oehrlein, la situación de crisis fue contribuida por la dilatada táctica de avestruz a la que se atenían el gabinete y los políticos argentinos. Marina Guimaraes del rotativo O Estado de Sao Paulo considera que la causa de la indignación generalizada estriba en la suma de errores económicos, políticos y sociales. Y supone que el descontento social es sumamente peligroso para la consolidación del sistema democrático de Argentina. Clifford Krauss del New York Times se muestra más optimista. En su opinión, pese a los tiempos arduos, no habrá retorno a los años 70, cuando el país estaba bajo control de los uniformados.

    En agosto de 1901 la introducción del libro "Historia de los bancos" de Sixto Quesada, fundador del Banco Popular Argentino, decía: "El presupuesto está en constante déficit.  No hay crédito externo ni interno. ¿Pues de dónde se sacan los recursos para atender los gastos que actualmente se hacen?. Los impuestos no es posible aumentarlos por el momento, porque la situación en la que se encuentran el comercio y la industria, sería precipitar su ruina.
    No queda otro recurso que someterse a una vida frugal, casi franciscana, para que, por medio de la economía se puedan pagar las calavereadas anteriores. Debe colocarse a la administración en un pié de moralidad y orden que le permita recobrar el crédito que hoy le falta. Deben convencerse los vividores de la política, los que hacen gala de haber servido al país, cuando no han hecho sino vivir a costa de él y por consecuencia de los contribuyentes. Ya hizo crisis la enfermedad, hoy el país está en completa anemia, no podrán seguir chapándole la sangre, pues en vez de sacársela hay que reconfortarlo para que pueda vivir y recuperar la salud. Se hacen ilusiones los que creen que podrán seguir politiqueando de forma antigua y que al país da para todo. Han matado la gallina de los huevos de oro y deben resignarse a trabajar; ya se acabó la época de la jauja y los placeres. El trabajo y la honradez serán lo único que regenerará a nuestro país."


Oscar Colmenarez.

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