La deuda externa de América Latina
Según los datos del SELA,
Sistema Económico Latinoamericano, la deuda externa de los países de la región
crecerá hacia fines de diciembre de 2001 en 30 mil millones de dólares, en
comparación con el año pasado (2000). El tema lo amplía el comentarista
Guenadi Sperski.
En la última década se ha
registrado un crecimiento drástico de la deuda externa. Ella comenzó con
las reformas neoliberales, destinadas al logro de un desarrollo dinámico y
estable. Pero, la activación del comienzo termina con el estancamiento. Las
cuerda de la deuda se aprieta cada vez mas. Desde 1991 y hasta hoy la deuda
creció de 450 a 784 mil millones de dólares. Entre las causas que ejercieron
una influencia negativa en la región se nombran el receso económico en EEUU y
la inestabilidad macroeconómica en Argentina. El partidario mas consecuente de
modelo neoliberal revienta literalmente en la prensa de la deuda externa. No es
casual que los expertos definan lo de Argentina de
una crisis de deuda, que asciende a los 132 millardos de dólares, mas de la
mitad del PIB. Ahora se plantean temores de que el pauperismo masivo de los
argentinos pueda desembocar en explosión social.
El problema de la deuda de los países
en desarrollo es tan grave que la vicepresidenta del FMI, Ann Kruger propone
introducir en la práctica financiera mundial la quiebra de los Estados
deudores, y de esa manera eliminar sus deudas. Caso contrario, a su juicio,
nunca podrán cancelar sus deudas.
Esta iniciativa podría ser saludada
si tuviese continuación. Pero el caso es que el procedimiento de la quiebra no
llega a las raíces del problema. Incluso con la condonación total de la deuda,
con el sistema existente de relaciones económicas y financieras
internacionales, los países en desarrollo caerán muy pronto en la dependencia
de las potencias industriales y de los bancos transnacionales.
Con el avance de la globalización ha
crecido el abismo en los niveles de desarrollo entre países ricos y pobres.
Este puede ser reducido solo con el saneamiento económico que da el incremento
de las riquezas nacionales. De ahí que los latinoamericanos, junto con
pronunciarse por la reducción o condonación de la deuda externa, por la
atenuación de las condiciones de entrega de créditos y de las reglas de los
ajustes de cuentas, insisten en la reforma del sistema económico mundial, para
hacerlo mas justo y paritario para todos los sujetos del mercado. En la Cumbre
Iberoamericana de Lima se destacaba que cabe pugnar porque los países
industriales renuncien a la política de proteccionismo. Los enormes subsidios
entregados en EEUU y la UE a los productores nacionales, los aranceles elevados,
la aplicación infundada de las medidas antidumping dificultan el acceso a esos
mercados de la materia prima y de los productos agrícolas latinoamericanos.
Urge resolver esto de manera primordial, junto con los problemas de la deuda
externa.
Oscar Colmenarez. |