LA INDUSTRIA NAVAL ESPAÑOLA POCO A POCO VA PERDIENDO MERCADO

Hace poco tiempo ha nacido el nuevo grupo del sector público de la construcción naval española que ha tomado el nombre IZAR, y su único accionista es la entidad estatal SOCIEDAD ESTATAL DE PARTICIPACIÓN INDUSTRIAL (S.E.P.I.).

Este nuevo grupo ha absorbido lo que hasta ese momento era, también sector naval público español y se denominaba ASTILLEROS ESPAÑOLES S.A. (A.E.S.A.).

Pues bien, entre los diversos astilleros que este grupo posee, se encuentra uno, que podríamos decir, es por antonomasia, un astillero unido, desde hace muchísimos años a la vida de la Bahía de Cádiz. Se denominaba EMPRESA NACIONAL BAZAN S.A. (Factoría Naval de San Fernando), más familiarmente, por todos conocidos como LA CARRACA.

Este astillero, de tamaño medio, se ha dedicado, desde siempre, a la construcción y reparación de buques mercantes y de buques militares, tanto para la Armada Española como para otras Armadas extranjeras, especialmente buques patrulleros y es donde nuestro buque escuela JUAN SEBASTIÁN DE ELCANO, repara cada año antes de emprender un nuevo viaje de instrucción de los futuros Oficiales de nuestra Armada.

Pues bien, en la lucha por la supervivencia, hace ya algún tiempo, se adentró, de pleno, en la construcción de buques con casco de Aluminio. Tecnología naval muy avanzada y en la propulsión tipo JET, es decir, por impulsión del agua de mar y saliéndose de la convencional propulsión por hélice.

Para la empresa pública naviera española TRASMEDITERRÁNEA S.A., ha construido buques de este tipo que, actualmente, están en servicio satisfactorio e incluso se han vendido a otras naciones, entre ellas, Argentina.

Aunque sea paradójico decirlo, la fiebre neoliberalista de nuestro actual gobierno pone en manos de esta entidad (S.E.P.I.), que no sabemos por qué exacta razón, allí donde pone su gestión empresarial, allí donde nacen problemas empresariales. Por ejemplo, ahora que TRASMEDITERRÁNEA S.A. obtiene beneficios, pues se desea privatizar. A todos aquellos que viven en la Bahía de Cádiz, les recordamos lo que ocurrió con la “Privatización” de otra mediana industria pública, situada, también en San Fernando (Cádiz), y que desapareció, juntamente con todos sus puestos de trabajo. Era la FABRICA DE SAN CARLOS S.A.,  y dedicada a la fabricación de bienes de equipos y auxiliares de la industria naval y terrestre (Calderas, intercambiadores de calor, grúas...) y que incluso llegó a exportar, concretamente, a Colombia y a la India. Hoy sus terrenos dejan paso a la iniciativa privada para construir viviendas.

No cabe la menor duda de que si la actual factoría de Puerto Real, el mayor astillero que hoy día posee España y el centro de reparaciones y transformaciones de Cádiz, fuese privatizado, igualmente desaparecerían, incluyendo todos sus puestos de trabajo.

Pues, como decíamos, mientras los trabajadores de “LA CARRACA”, claman en la calle (ver DIARIO DE CADIZ de fecha 4 Julio 2001), solicitando que se cumpla lo que en su día la dirección de IZAR, le prometió (un buque completo antes del pasado mes de Junio o bien bloques para la fabricación de las famosas fragatas españolas tipo F-100 que se van a construir en el astillero de El Ferrol (antes también EMPRESA NACIONAL BAZAN S.A.) y si no había ni una cosa ni otra, habría otro tipo de trabajo para evitar esta situación de Subactividad.

Pero es que horroriza saber que el actual presidente del astillero venezolano, conocido como DIANCA, está en conversaciones con astilleros australianos (no nos hemos equivocado, repetimos australianos), para formar un JOINT VENTURE y construir este tipo de ferries. Australia, cuya embajada en Caracas está interviniendo en el asunto, aporta la tecnología y DIANCA,  la mano de obra y claro está, la industria venezolana el Aluminio (por cierto, Francia está introducida, de lleno en este sector industrial venezolano). Y nos horroriza saberlo, no porque la industria naval australiana no esté preparada para ello. No dudamos que lo está. Nos horroriza pensarlo porque mientras nuestra industria naval agoniza poco a poco y se culpa de ello a la “desleal competencia asiática”, (vemos que son cortinas de humo para ocultar la verdadera incapacidad de los gestores de la S.E.P.I.), un astillero público venezolano, busca apoyo en otro australiano y deja a España a un lado.