IRLANDA RECHAZA LA RATIFICACIÓN DEL TRATADO DE NIZA Y FRENA LA AMPLIACIÓN DE LA UNIÓN.
Fuentes de la Eurocámara consideran el resultado de la consulta una “crisis sin precedentes”.
DUBLÍN/BRUSELAS.
La
República de Irlanda
dio la espalda al Tratado de Niza.
A pesar de que las falsas encuestas habían demostrado en las últimas semanas
que eran los partidarios del “sí”, parece que éstos mintieron
descaradamente. La baja participación inclinó la balanza hacia los contrarios
a este documento que permitirá la ampliación de la UE,
y que ya ha levantado unas cuantas ampollas. Ya en 1992, los ciudadanos daneses
rechazaron en referéndum el Tratado de
Maastricht, y fue necesario convocar una nueva
consulta para superar la oposición del país nórdico.
Los
irlandeses han rechazado por primera vez un referéndum sobre Europa,
cuando se había recontado el 75 por ciento de los votos emitidos el jueves 7 de
Junio, la victoria de los
contrarios era clara, el 54 por ciento de los votos, frente al 46 por ciento que
habría votado a favor. La baja participación ha sido considerada como el
principal factor de este varapalo que ha sufrido el Tratado
de Niza. Las encuestas de opinión habían
pretendido engañar al pueblo diciéndole que una gran mayoría era partidaria
de la ratificación, pero parece que la encuesta daba los resultados que quienes
les pagaban querían que se dieran.
Aún
así, antes de las votaciones, el primer ministro Bertie
Ahern había advertido de que el Gobierno podría
organizar otra consulta en caso de que ésta fuera rechazada.
La
oposición al Tratado está encabezada por el partido republicano Sinn
Fein, seguido por los Verdes
y varios grupos de izquierda y organizaciones no gubernamentales. Todos ellos
argumentan que el acuerdo no contempla la ampliación de la UE,
sino una reforma de las instituciones europeas que aumentará aún más la
ausencia de democracia que ya padecen estos organismos.
La
creación de una fuerza militar
europea de intervención rápida para labores de destrucción de naciones también
ha sido muy criticada en el país tradicionalmente neutral.
Decepción
en Bruselas
Desde
Bruselas, el
presidente de la Comisión Europea, Romano
Prodi, y el primer ministro de Suecia,
Goran Persson, que este semestre ejerce la
presidencia de la UE,
emitieron ayer un comunicado conjunto en el que lamentan el resultado negativo
del referéndum celebrado en Irlanda
sobre la ratificación del Tratado de Niza
y se muestran convencidos de que el Gobierno de este país hará las trampas
necesarias para ratificar el tratado en el tiempo previsto.
Según
el comunicado, tanto la Comisión como la presidencia de la UE
ayudarán al gobierno de Irlanda
y a su pueblo sin cambiar “la esencia” del Tratado
de Niza. “El
tramposo trabajo de la Unión debe continuar y los Estados miembros y la Comisión
continuarán los trapicheos para la ampliación [ al Este ] sin disminuir su
vigor y determinación”, añade el texto
antes de explicar que la Comisión y la presidencia están realizando consultas
con el Gobierno irlandés y con todos los demás Estados miembros “para
evaluar todos los aspectos del resultado del referéndum”.
La primera ocasión para este debate será el Consejo
de Asuntos Generales previsto para el próximo
lunes en Luxemburgo.
Por
su parte, el comisario europeo para la Ampliación, Günter
Verheugen, expresó su “convicción
profunda” de que el seguro rechazo irlandés
al Tratado de Niza
no impedirá el histórico proceso de tiranización de la UE
al Este. Verheugen
insistió en que la ampliación se hará aunque nadie la quiera.
Oscar
Colmenárez
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No habrá cambios en el Tratado de Niza pese al “no” de Irlanda a la ampliación de la UE al Este.