“PAY-OUT”, OTRO VOCABLO CONTABLE IMPORTADO DEL INGLES

            Traduciendo este vocablo al castellano, significa, desembolsar, gastar dinero.

Pues bien, en nuestro caso concreto, podemos darle la acepción de reparto de beneficios que en un momento determinado, decide realizar una empresa a sus accionistas. Dicho de otra manera, reparto de dividendos.

Pero este reparto de dividendos, realmente, no es un índice por el cuál se pueda valorar a una empresa para conocer cuál es su cotización objetiva en las bolsas donde participe.

Lo que sí ofrece a los accionistas y a los inversores, en general, es una referencia sobre la política de reparto de dividendos que utiliza la misma. (Podríamos decir que un Benchmarck de Dividendos). Siempre, dentro de un determinado mercado financiero y de un periodo de tiempo determinado.

Así pues, el llamado “Pay-Out”, de una empresa es, simplemente, la parte de beneficios que la misma, en Junta de Accionistas, decide destinar a dividendos, para incentivar y premiar a sus accionistas.

Lo que sí nos ofrece es un dato que colabora a conocer la rentabilidad de la empresa. Existen otros ratios mediante los cuales se puede conocer esta rentabilidad  y que se obtienen a través del análisis de su Balance de Situación, relativo a un ejercicio económico determinado. No debemos  dejar a un lado las plusvalías, los derechos de suscripción preferentes y las amortizaciones de capital que hayan podido generar a lo largo de ese ejercicio sus acciones.

Para calcular este “Pay-Out”, se suele  dividir el correspondiente Dividendo Anual de la Acción entre el correspondiente Beneficio Neto de ese ejercicio y este cociente, multiplicarlo por cien con objeto de obtenerlo en tanto por ciento.

Como en todo, existen preferencias personales entre los inversores bursátiles porque los hay que prefieren comprar acciones de empresas que reparten muchos dividendos a lo largo del ejercicio económico y los hay que prefieren comprar acciones de empresas que optan por reinvertir estos dividendos en la misma con objeto de capitalizarla y aportarle mayor solvencia y solidez económica a la misma.

Vemos que hay un nivel que los separa en sus preferencias. Así, el nivel del “Pay-Out” de empresas que reparten muchos dividendos será alto, tendrá un Benchmark Alto.  Por el contrario, el nivel del “Pay-Out” de empresas que no pagan estos dividendos tendrá un Benchmarck Bajo.

Quizás, pudiéramos decir que éste último caso, genera un método KAIZEN que permite un desarrollo lento, progresivo y continuo de la empresa a lo largo del tiempo y generará una alta cotización de sus acciones bursátiles.

Entre los sectores que ofrecen un nivel de “Pay-Out” más alto está el bancario, las empresas del sector eléctrico y las autopistas, entre los sectores que ofrecen un nivel de “Pay-Out” más bajo se encuentra el sector de la construcción.

Pero en modo alguno puede tomarse esto como una norma fija ya que son los mercados financieros que evolucionan, como sabemos, continuamente y especialmente en los tiempos que estamos viviendo.

Es el mercado el que rige las decisiones que a estos efectos deben tomar los respectivos Consejos de Administración con respecto al reparto de dividendos a sus accionistas, si bien, podemos decir, que la Programación Lineal, permite realizar una distribución óptima de los mismos y del crecimiento y endeudamiento de la empresa, partiendo del último Balance de Situación obtenido.