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.....Cortesía
de: William Ernesto Giraldo Gómez
- wgiraldo@eeppm.com ¿ES
USTED UNA PERSONA TÓXICA? Las
palabras motivan o hieren profundamente, los seres humanos somos increíblemente
frágiles, emocionalmente somos tan delicados que las palabras tienen el gran
poder de perfilar nuestras vidas. Aquellas
personas que descargan comentarios negativos que nos hieren, las podríamos
llamar "gente tóxica", y puede ser cualquiera: un amigo, un hermano,
un jefe, tu mamá o tu papá, e incluso nuestra pareja. Sus comentarios sabotean
de alguna manera nuestros esfuerzos por llevar una vida feliz y productiva. Una
persona puede ser tóxica para alguien y no serlo para los demás. A
todos nos gusta ganarnos el respeto, la aceptación, el reconocimiento de los
demás y escuchar palabras de aliento. Tristemente, no siempre es así, no falta
la persona tóxica. Reconocer a una persona tóxica y saber qué hacer si nos
topamos con ella, es de gran ayuda ¿Cómo identificarla? 1
¿Te pones de mal humor o te sientes menos después de una plática con
ella? 2
¿Te sientes poco atractivo (a) estando con esta persona?
3
¿Te ignora? 4
¿Te provoca dolor de cabeza, te tensa y sientes alivio cuando se va?
5
¿Al hablarle tartamudeas o cambia de expresión tu cara? Si
contestaste "si", te podrás dar cuenta de que estas personas cambian
nuestro comportamiento y nuestros sentimientos. Una persona con baja autoestima
hará cuanto pueda por sabotear las relaciones o para sentirse importante, la raíz
en la mayoría de los casos son los celos y se actúa de manera irracional. A la
gente tóxica le molesta cuando otro tiene éxito, cuando es atractivo, popular,
simpático, culto, etc. Vivir
por darle gusto a todo el mundo, es imposible, así como sacrificar ciertas
cosas sólo para ser "aprobados". Lo que tenemos que hacer es amarnos
y aceptarnos y comprender que para alguien siempre seremos una amenaza a su
seguridad y sin una razón específica. Dice un dicho: "No sé cuál es la
clave del éxito: pero la clave del fracaso es tratar de complacer a todo el
mundo". Hay
varios tipos de "tóxicos": El
que a todo mundo recorta
El
del Club de la Lágrima Perpetua
El
mosca muerta El
chismoso El
que disfruta difundir malas noticias El
machista El
sabelotodo El
metiche El
que se cree simpático
El
que mira por el hombro de los demás...
Hay
que evitar el contacto con la gente tóxica, pero cuando esto no sea posible,
respira hondo y trata de comprenderla: Es probable que no tenga suficiente amor
en su vida. Intentemos
convertir el coraje en fortaleza interna y mantener el control mientras
recibimos el comentario o la actitud negativa, pensemos que ésta puede ser una
reacción al dolor, al vacío, a la soledad. Por
último algo muy importante, debemos analizarnos profunda y honestamente, ver si
acaso... "¡No
somos nosotros mismos los "personajes tóxicos!" "Por
la ignorancia nos equivocamos, y por las equivocaciones aprendemos."
Proverbio romano. "Una
vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja."
Proverbio italiano. "Los
ojos se fían de ellos mismos, las orejas se fían de los demás."
Proverbio alemán. "El
hombre es un lobo para el hombre." Plauto. "Muchas
personas creen al haber superado un error que ya no necesitan volver a
enmendarlo." Marie von
Ebner-Eschenbach. "Habla
en voz baja, habla despacio y no digas demasiado."
John Wayne. "Si
el cerebro humano fuese tan simple que pudiésemos entenderlo, entonces seriamos
tan simples que no podríamos entenderlo."
Anónimo. "Catalunya
es la mejor maquina de tren que tiene España."
Jordi Pujol. "Más
vale una palabra a tiempo que cien a destiempo."
Miguel de Cervantes. "La
originalidad no puede ser nunca un propósito"
Andreu Alfaro. "Inteligencia
militar son dos términos contradictorios"
Julius Marx, "Grouxo". "La
fuerza es el derecho de las bestias."
Marco Julio Cicerón. "El
césped siempre crece mas verde al otro lado de la valla"
Anónimo. "Todas
las personas nacen como original, la mayoría muere como copia."
Pintada. "Se
advierte: Las Autoridades Sanitarias pueden ser perjudiciales para la
salud." Ana López. "Es
bueno ser importante pero mas importante es ser bueno"
Anónimo. "Por
lo general, los hombres creen fácilmente en lo que desean."
Julio César. "Mi
conciencia tiene para mí más peso que la opinión de todo el mundo."
Marco Tulio Cicerón. "Pensar
es como vivir dos veces." Marco
Tulio Cicerón. "Cuanto
más adelanta el hombre en la penetración de los secretos de la Naturaleza,
mejor se le descubre la universalidad del plano eterno."
Kepler. "Los
hombres ofenden antes al que aman que al que temen."
Maquiavelo. "Perdónaselo
todo a quien nada se perdona a sí mismo."
Confucio. "La
verdad es totalmente interior. No hay que buscarla fuera de nosotros ni querer
realizarla luchando con violencia con enemigos exteriores."
Mahatma Gandhi. CASCABEL
AL GATO
En un determinado lugar había un gato que era el terror de los ratones.
No los dejaba vivir en paz ni un instante.
Los perseguía de día y de noche de manera que los pobres animalitos no
podían vivir tranquilos.
Como el gato era tan listo y no podían engañarlo, los ratones
decidieron hacer un consejo.
Después de saludarse cordialmente, pues el peligro hace que la gente se
ponga más amable, se dio comienzo a la asamblea.
Luego de varias horas de discusión, sin haber llegado a una conclusión
definitiva, se levantó un ratón pidiendo silencio.
Todos se callaron pues querían escuchar las palabras del que se había
levantado. Quizás fuera a darles
la solución del problema.
Lo mejor sería atar un cascabel al cuello del gato para que, cada vez
que se acercara a nosotros, pudiéramos oírlo y a tiempo poder escapar.
Los ratones se entusiasmaron ante la idea y saltaron y abrazaron al que
lo había propuesto, como si fuera un héroe.
En cuanto se hubieron calmado, el mismo ratón que había hecho la
propuesta pidió de nuevo silencio. Entonces
dijo solemnemente: ¿y quién le pone el cascabel al gato?
Al oír estas palabras, los ratones se miraron unos a otros confusos y
empezaron a dar excusas y uno a uno se fueron desentendiendo del asunto.
Al cabo de un rato desfilaron para sus casas sin haber conseguido nada. BUEN
HUMOR LEY
DEL JEFE -
El Jefe tiene la razón. -
El Jefe siempre tiene la razón. -
En el hipotético caso que un empleado tenga la razón, automáticamente entran
en vigor los artículos
Primero y Segundo. -
Si un empleado entra a la oficina del Jefe con una idea propia, deberá salir
con la idea del Jefe. -
El Jefe nunca llega tarde, está en Junta. -
El Jefe no comete errores, comprueba la capacidad de sus subordinados. -
El Jefe no grita, tiene la voz muy fuerte. -
El Jefe no se toma libertades con su secretaria(o), la(lo)
educa. -
El Jefe no toma bebidas alcohólicas, festeja. -
El Jefe no se equivoca, es mal interpretado. -
El Jefe no falta al trabajo, está visitando a un cliente. -
El Jefe no dice obscenidades ni es grosero ni es vulgar, solo expresa sus
sentimientos hacia sus
empleados. -
El Jefe no duerme en su oficina, medita. -
El Jefe no malgasta el presupuesto, adquiere nuevo mobiliario y equipo. -
El Jefe piensa por todos. ATENTAMENTE Cortesía
de: Mena - serbal@infovia.com.ar MEDITACIÓN
FUMANDO
Un
hombre vino a verme. Había sido un fumador empedernido por treinta años,
estaba enfermo y los doctores decían: "No sanarás nunca si no dejas de
fumar". Pero era un fumador crónico; no podía evitarlo. Lo había
intentado -no es que no lo hubiese intentado- había hecho un gran esfuerzo y
había sufrido mucho en el intento, pero sólo por uno o dos días, y luego de
nuevo el impulso a fumar venía tan tremendamente, que simplemente lo arrollaba.
Y otra vez caía en el mismo hábito. A
causa de este hábito, había perdido toda la confianza en sí mismo: sabía que
no podía hacer algo por muy pequeño; no podía dejar de fumar. Ante sus
propios ojos se había convertido en un inútil; se creía el ser más
despreciable de la tierra. No tenía respeto por sí mismo. Vino a mí. Me
preguntó: "¿Qué puedo hacer? ¿Cómo puedo dejar de fumar?" Le
respondí: "Nadie puede dejar de fumar. Tienes que comprender. Fumar, no es
sólo cuestión de tu decisión ahora. Ha entrado en tu mundo de hábitos; ha
echado raíces. Treinta años es un tiempo largo. Ha echado raíces en tu
cuerpo, en tu química; se ha extendido por todas partes. No es sólo cuestión
que tu cabeza decida; tu cabeza no puede hacer nada. La cabeza es impotente;
puede empezar cosas, pero no puede detenerlas tan fácilmente. Una vez que has
comenzado y una vez que has practicado por tanto tiempo, eres un gran yogui -¡treinta
años practicando el fumar! Se ha hecho autónomo; tendrás que
desautomatizarlo". Entonces preguntó: "¿Qué quieres decir con
'desautomatización'?" Y
eso es todo de lo que trata la meditación: desautomatización. Le
dije: "Haz una cosa: olvídate de dejar de fumar. No hay necesidad tampoco.
Por treinta años has fumado y vivido; por supuesto, era un sufrimiento, pero te
has llegado a acostumbrar a eso también. Y ¿qué importa si mueres unas horas
antes de lo que habría sido sin fumar? ¿Qué vas a hacer aquí? ¿Qué has
hecho? Así que, ¿cuál es el objeto? --ya sea que mueras el lunes, o martes o
un domingo, este año o el otro año-- ¿Qué importa?" Me
contestó: "Si, eso es verdad, no importa". Entonces le dije.
"Olvídalo; no vamos a dejarlo en absoluto. Más bien, vamos a entenderlo.
Así que, la próxima vez conviértelo en una meditación". Preguntó:
"Fumar, ¿una meditación?" Le
dije: "Sí. Si la gente Zen puede hacer del beber té una meditación, y
una ceremonia, ¿por qué no? Fumar puede ser una meditación igualmente
bella". Me
miró encantado y dijo: "¿Qué estás diciendo?"
Con renovada vitalidad me dijo: "¿Meditación? Dímelo, por favor -¡no
puedo esperar!" Le
di la meditación diciéndole: "Haz una cosa. Cuando estés sacando el
paquete de cigarrillos de tu bolsillo, hazlo lentamente. Disfrútalo, no hay
prisa. Sé consciente, alerta, lúcido; sácalo lentamente y con toda conciencia
-no como antes, apurado, de manera inconsciente, mecánico. Luego empieza a dar
golpecitos sobre el paquete -pero muy alerta. Escucha el sonido, tal como lo
hace la gente Zen cuando el samovar empieza a cantar y el té empieza a
hervir... y el aroma. Luego huele el cigarrillo y su belleza..."
"¿Qué estás diciendo?" ¿La belleza?" dijo él.
"Sí. Es hermoso. El tabaco es tan divino como todo lo demás. Huélelo;
es el olor de Dios". Me
miró algo sorprendido y dijo: "¡Qué! ¿Estás bromeando?" "No,
no estoy bromeando. Aún cuando bromeo, no bromeo. Lo digo en serio.
Luego ponlo en tu boca, con toda conciencia, enciéndelo con toda
conciencia. Disfruta de cada acto, de cada pequeño acto, y divídelo en tantos
pequeños actos como te sea posible, para que llegues a estar más y más
consciente". "Entonces,
da la primera pitada: Dios en forma de humo. Los hindúes dicen: 'Annam Brahm' -
'La comida es Dios'. ¿Por qué no fumar? Todo es Dios.
Llena tus pulmones profundamente -esto es pranayama. ¡Te estoy dando el
nuevo yoga para la nueva era! Ahora, deja salir el humo, relájate, otra pitada
-y hazlo muy lentamente". "Si
puedes hacerlo, te sorprenderás; pronto verás toda la estupidez del asunto. No
porque otros hayan dicho que es estúpido, no porque otros hayan dicho que es
malo. Tú lo verás, y el verlo no será sólo intelectual. Será de la
totalidad de tu propio ser; será una visión de tu totalidad. Y entonces un día,
si desaparece, desaparece; si continúa, continúa. Tú no necesitas preocuparte
por ello". Después
de tres meses regresó y me dijo: "Desapareció". "Ahora",
le dije, "pruébalo también con otras cosas". Este es el secreto, el
secreto: desautomatízate. Caminando,
camina lentamente, conscientemente. Mirando, mira conscientemente y verás que
los árboles son más verdes de lo que jamás hayan sido y las rosas más rosas
de lo que jamás hayan sido. ¡Escucha! Alguien está hablando, chismeando;
escucha, escucha atentamente. Cuando hables, habla atentamente. Deja que toda tu
actividad en estado de vigilia se desautomatice. Cortesía
de: Silvia Orellana – sorellana@afip.gov.ar LEYENDA
ÁRABE
Dice
una leyenda árabe que dos amigos viajaban por el desierto y en un determinado
punto del viaje discutieron, y uno le dio una bofetada al otro. El
otro, ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena: HOY,
MI MEJOR AMIGO ME PEGÓ UNA BOFETADA EN EL ROSTRO. Siguieron
adelante y llegaron a un oasis donde resolvieron bañarse. El
que había sido abofeteado y lastimado comenzó a ahogarse, siendo salvado por
el amigo. Al recuperarse tomó un estilete y escribió en una piedra: HOY,
MI MEJOR AMIGO ME SALVO LA VIDA. Intrigado,
el amigo preguntó: ¿Por
qué después que te lastimé, escribiste en la arena y ahora escribes en una
piedra? Sonriendo,
el otro amigo respondió: "Cuando
un gran amigo nos ofende, deberemos escribir en la arena donde el viento del
olvido y el perdón se encargarán de borrarlo y apagarlo; por otro lado, cuando
nos pase algo grandioso, deberemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón
donde viento ninguno en todo el mundo podrá borrarlo". "Se
necesita solo de un minuto para que te fijes en alguien, una hora para que te
guste, un día para quererlo, pero se necesita de toda una vida para que lo
puedas olvidar". MUJERES Cuando
tenia 14 años, esperaba algún día tener una novia. Cuando
tuve 16 tuve una novia, pero no había pasión.
Entonces decidí que necesitaba una mujer apasionada, con ganas de vivir. En
la facultad salí con una mujer apasionada, pero era demasiado emocional.
Todo era terrible, era la reina de los dramas, lloraba todo el tiempo y
amenazaba con suicidarse. Entonces
decidí que necesitaba una mujer estable.
Cuando tuve 25 años encontré una mujer muy estable, pero aburrida.
Era totalmente predecible y nunca la excitaba nada.
La vida se hizo tan plomiza que decidí que necesitaba una mujer más
emocionante. A
los 28 encontré una mujer emocionante, pero no pude seguir su ritmo.
Iba de un lado a otro sin detenerse en nada.
Hacia cosas impetuosas y coqueteaba con cualquiera que se le cruzara.
Me hizo tan miserable como feliz. De
entrada fue divertido y energizante, pero sin futuro.
Entonces decidí buscar una mujer con alguna ambición.
Cuando llegue a los 31, encontré una chica inteligente, ambiciosa y con
los pies sobre la tierra. Decidí
casarme. Era tan ambiciosa que me
pidió el divorcio y se quedó con todo lo que yo tenía. Ahora, a los 40, me gustan las mujeres tetonas y nalgonas. Y punto. FRASES
CÉLEBRES II "Todo
el mundo se queja de no tener memoria y nadie se queja de no tener
criterio." François de
Larochefoucauld. "El
hombre se adentra en la multitud por ahogar el clamor de su propio
silencio." Rabindranath
Tagore. "Lo
menos que podemos hacer, en servicio de algo, es comprenderlo."
José Ortega y Gasset. "Para
reducir lo infinito a lo finito, lo inasequible a lo humanamente real, no hay más
que un camino: la concentración." Teofilo
Gautier. El
insomnio es una lucidez vertiginosa que convertiría el paraíso en un lugar de
tortura." Emile M. Cioran. "Es
cuando nos olvidamos de nosotros, cuando hacemos cosas que merecen ser
recordadas." Anónimo. "Si
viéramos realmente el Universo, tal vez lo entenderíamos."
Jorge Luis Borges "La
gente no busca razones para hacer lo que quiere hacer, busca excusas."
Somerset Maugham. "Cuando
no se puede lo que se quiere, hay que querer lo que se puede."
Terencio. Sociedad
moderna olvida que el mundo no es propiedad de una única generación."
Oskar Kokoschka. "No
encuentres la falta, encuentra el remedio."
Henry Ford. "Mi
verdad básica es que todo tiempo es un ahora en expansión."
Shirley MacLaine. "Las
cosas no cambian; cambiamos nosotros."
Henry
David Thoureau. "Los
deseos deben obedecer a la razón." Marco
Tulio Cicerón. "Dadme
un punto de apoyo y levantaré el mundo."
Arquímedes. "Si
eres pobre eres un loco, pero si eres rico eres un excéntrico."
Miki Epifanio "Junto
a estar en lo cierto en este mundo, lo mejor es ser claro y estar
definitivamente equivocado." Thomas
Henry Huxley. "Aunque
a todos les está permitido pensar, muchos se lo ahorran."
Curts Goetx. "Nada
es veneno, y todo es veneno; la diferencia está en la dosis."
Theophrastus Bompart. "La
tradición es la personalidad de los imbéciles."
Maurice Ravel. "No
hay forma mas fácil para engañar a un tonto que es diciéndole que no lo
es." En la servilleta de un
bar. "Un puritano es alguien que está mortalmente temeroso de que alguien en alguna parte se lo esté pasando bien." Anónimo. Cortesía
de: William
E. Giraldo G. - wgiraldo@eeppm.com EL
TEÓLOGO Y EL BARQUERO (LA SOBERBIA) Un
viejo barquero recibió en su barca a un eminente teólogo, y mientras lo
trasladaba a la otra orilla, el engreído pasajero preguntó al humilde
barquero. -
¿Has estudiado la Biblia? -
No señor. Entonces
respondió el teólogo despreciativamente. -
Has perdido la mitad de tu vida. Y
el sencillo barquero, muy afligido guardó silencio, en esto entró un
fuerte temporal que arrojó el bote contra los acantilados, el barquero entonces
le grito al teólogo: -
¿sabe nadar? - ¡No!
contesto el viajero, alarmado en ese caso. -
eminente doctor, toda su vida esta perdida... “no
hay oficios, sino hombres innobles”. J.J.
Benítez. BUEN
HUMOR ESAS
CUESTIONES... -¿Cuántos
Informáticos se requieren para cambiar un foco?
Ninguno, es un problema de Hardware. -¿Cómo
borra un error, en la computadora, un despistado? Untando
líquido corrector sobre la parte de la pantalla donde cometió el error. -Dios
es real. A menos que sea declarado entero. -¿Cuánto
mide una orilla? 60
minutillos ó 3600 segundillos. -¿Mitad
de uno? El
ombligo. -¿Mitad
de XIII? VIII -¿Cómo
metes 5 elefantes a un sedán? 2
adelante, 3 atrás. -¿Cómo
sacas a un elefante de un pozo? Mojado... -¿Cuál
es el animal más orgulloso? La
jirafa, por llevar la cabeza muy en alto. -¿Cuál
es el único pez que usa corbata? El
PezCuezo. -Si
la Barbie es tan popular, ¿por qué tienes que comprar a sus amigos? *
ESCOGE DE LA ARENA * Sabes
cuando la gente ve la caja de arena del gato, siempre dicen, "Oh, ¿tienes
un gato?" Sólo una vez Quisiera
decir, "¡¡¡Nooo, es para las visitas!!!". *
OÍDO EN LA CANTINA * -Yo
no me puedo quejar de mi vida matrimonial. -Ah,
se ha de llevar muy bien con su mujer... -No
qué va: lo que pasa es que, si me quejo, me pega... *
TIEMPOS MODERNOS * -Oye
Juan, he notado que desde que te casaste nunca le faltan botones a tus camisas. -Así
es: mi mujer me enseñó a coser muy bien. *EL
VAGABUNDO: -¿Quiere
usted que le corte la hierba, señora? ...Llevo tres días sin comer. La
señora: -No
hace falta buen hombre, puede usted comérselo directamente... Cortesía
de: Jorge E. Bustamante –
Bustamante_Jorge@email.mexinox.com.mx ¿DÓNDE
ESTÁN LAS MANOS DE DIOS? Cuando
observo el campo sin arar, cuando los aperos de labranza están olvidados,
cuando la tierra está quebrada me pregunto ¿dónde estarán las manos de Dios?
Cuando
observo la injusticia, la corrupción, el que explota al débil; cuando veo al
prepotente pedante enriquecerse del ignorante y del pobre, del obrero y del
campesino carente de recursos para defender sus derechos, me pregunto ¿dónde
estarán las manos de Dios? Cuando
contemplo a esta anciana olvidada; cuando su mirada es nostalgia y balbucea
todavía algunas palabras de amor por el hijo que la abandonó, me pregunto: ¿dónde
estarán las manos de Dios? Cuando
veo al moribundo en su agonía llena de dolor; cuando observo a su pareja y a
sus hijos deseando no verle sufrir; cuando el sufrimiento es intolerable y su
lecho se convierte en un grito de súplica de paz, me pregunto: ¿dónde estarán
las manos de Dios? Cuando
miro a ese joven antes fuerte y decidido, ahora embrutecido por la droga y el
alcohol, cuando veo titubeante lo que antes era una inteligencia brillante y
ahora harapos sin rumbo ni destino me pregunto ¿dónde estarán las manos de
Dios? Cuando
a esa chiquilla que debería soñar en fantasías, la veo arrastrar su
existencia y en su rostro se refleja ya el hastío de vivir, y buscando
sobrevivir se pinta la boca y se ciñe el vestido y sale a vender su cuerpo, me
pregunto: ¿dónde estarán las manos de Dios? Cuando
aquel pequeño a las tres de la madrugada me ofrece su periódico, su miserable
cajita de dulces sin vender, cuando lo veo dormir en la puerta de un zaguán
titiritando de frío, con unos cuantos periódicos que cubren su frágil
cuerpecito, cuando su mirada me reclama una caricia, cuando lo veo sin
esperanzas vagar con la única compañía de un perro callejero, me pregunto: ¿dónde
estarán las manos de Dios?
Y me enfrento a Él y le pregunto: ¿dónde están tus manos Señor? Para
luchar por la justicia, para dar una caricia, un consuelo al abandonado,
rescatar a la juventud de las drogas, dar amor y ternura a los olvidados. Después
de un largo silencio escuche su voz que me reclamó, "no te das cuenta que
tú eres mis manos, atrévete a usarlas para lo que fueron hechas, para dar amor
y alcanzar estrellas". Y
comprendí que las manos de Dios somos "TÚ y YO", los que tenemos
voluntad, el conocimiento y el coraje para luchar por un mundo más humano y
justo, aquellos cuyos ideales sean tan altos que no puedan dejar de acudir a la
llamada del destino, aquellos que desafiando el dolor, la crítica y la
blasfemia se reten a si mismos para ser las manos de Dios.
Señor,
ahora me doy cuenta que mis manos están sin llenar, que no han dado lo que
deberían dar, te pido perdón por el amor que me distes y que no he sabido
compartir, las debo de usar para amar y conquistar la grandeza de la Creación. El
mundo necesita esas manos, llenas de ideales y estrellas, cuya obra magna sea
contribuir día a día, a forjar una nueva civilización, que busquen valores
superiores, que compartan generosamente lo que Dios nos ha dado y puedan al
final llegar vacías, porque entregaron todo el amor, para lo que fueron creadas
y Dios seguramente dirá: ¡ESAS SON MIS MANOS! Cortesía
de: Ricardo Giha Yidi - rgiha@metrotel.net.co ME
CONTABAN... Me
contaban que cuando murió el famoso teólogo llegó al cielo seguro de ser
admitido en la eterna bienaventuranza: había sido profesional de Dios. -
Me aparté del mundo y de los hombres -dijo al Señor-, y me entregué del todo
a ti. Un
centenar de libros escribí sobre tu santa religión; prediqué mil sermones; di
muchos cursos para aclarar el sentido oculto de tus palabras. Otro
hombre esperaba a ser juzgado. -
Y tú, ¿qué hiciste? -le preguntó el Señor-. -
Muy poco -respondió avergonzado el hombre, que había oído los méritos del
predicador-. Traté de ser feliz sin ser para nadie causa de infelicidad. Amé a
varias mujeres y creo que fui amado por algunas de ellas. Quise a los niños y a
los animales: jamás les causé daño. Cultivé mi jardín y respeté el que
sembraste tú. Algunas noches bebí con mis amigos, muy bien, canté algunas
canciones, muy mal. Reí mucho y lloré mucho también. Compartí algo de lo mío
con quienes nada podían llamar suyo. Y de vez en cuando recé un poco, Señor. -Entra
en el cielo -le dijo Dios al hombre-. Y
volviéndose hacia el famoso teólogo añadió: -
Tu caso tendré que estudiarlo más despacio. | ||||