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Cortesía
de: Ricardo Giha Yidi - rgiha@metrotel.net.co EL
CHEQUEO
Si
eres un tipo feliz sin
temores y sin miedos, no se te
ocurra jamás hacerte hacer un chequeo médico.
Pues te vas a enterar sin siquiera suponerlo, que estás en las diez de
últimas aunque te cueste creerlo. Seguro
te van a decir que te sobran triglicéridos, acompañado de lípidos sin
colesterol del bueno. Que debido a
los feromonas que ellos te van produciendo, tienes toda la cañería tapada de
medio en medio. Que
preanuncia un infarto que todo es cuestión de tiempo, también te puede ocurrir
que te encuentren un bloqueo. O una
elongación de aorta que no augura nada bueno, taquicardia sinusal que hay que
parar a tiempo. O
una isquemia de cuidado en el ventrículo izquierdo, son enormes las variantes
que puede darte un chequeo. Todo es
cuestión del color del cristal de tu galeno: irritación del colon, irritación
en el recto, que el intestino delgado no absorbe los alimentos. Exceso
de fosfatasas o carencia de anticuerpos, que puedes tener mareos por culpa del oído
medio. Enfisema pulmonar por culpa
del cigarrillo, ulcera en el duodeno, insuficiencia renal, cálculos en el colédoco
y hasta te pueden decir aunque no entiendas un bledo. De
una falla en el ácido y aunque te sientas fenómeno y se lo expliques al médico
tienes que aceptarlo todo porque lo dice el chequeo.
Lo que más te va a asombrar a pesar de ser un lego, es la gran similitud
de todos los tratamientos.
Al margen, claro está en cuanta a medicamentos, lo demás será: una
dieta hiposódica, andar kilómetro y medio, nada de carnes rojas ni embutidos
ni quesos. Sí, al pescado hervido
y al pollo pero sin cuero. Tendrás
que decirle adiós a tus grandes compañeros, al güisqui, al asado, al
cigarrillo y hasta el cafecito negro. Pero
lo que más te va a doler es que antes del chequeo, Tú te sentías Tarzán,
poco menos que un potrillo. Estas
listo para el jonca, si no lo tomas en serio. Por
eso, amigo querido, aconsejarte me atrevo, si eres un tipo feliz, sin temores y
sin miedos, no se te ocurra jamás hacerte hacer un chequeo médico. "Lo
de "Hogar dulce hogar" debe haberlo escrito un hombre soltero."
Pintada. "A
dónde podrá ir el que hasta aquí llego, si más allá solo fueron los
muertos." Thomas Jefferson. "La
modestia es el arte de animar a la gente a que se encuentren por sí mismos cuan
maravilloso es uno." Anónimo. "El
cambio no sólo se produce tratando de obligarse a cambiar, sino tomando
conciencia de lo que no funciona." Shakti
Gawain. "A
veces creo que hay vida en otros planetas, y a veces creo que no. En cualquiera
de los dos casos la conclusión es asombrosa." Carl
Sagan. "Algunos
encuentran el silencio insoportable porque tienen demasiado ruido dentro de
ellos mismos." Robert Fripp. "En
la escala de lo cósmico sólo lo fantástico tiene posibilidades de ser
verdadero." Theilard
de Chardin. "La
mentira es un triste sustituto de la verdad, pero es el único que se ha
descubierto hasta ahora." Elbert
Hubbard. "En
tanto las leyes de la matemática se refieren a la realidad, no son ciertas; en
tanto son ciertas, no se refieren a la realidad."
Albert Einstein. "El
mejor profeta del futuro es el pasado."
Lord Byron. "Tengamos
paciencia con nosotros mismos: y que nuestra porción superior soporte el
trastorno de nuestra parte inferior."
San Francisco de Sales. "Ojo
por ojo, y el mundo acabará ciego." Ghandi "Yo
soy el que soy." Dios,
dictador de los crédulos. "-Maestro,
quisiera saber cómo viven los peces en el mar.
-Como los hombres en la tierra: los grandes se comen a los pequeños."
William Shakespeare. "El
hombre es mortal por sus temores e inmortal por sus deseos."
Pitágoras. "El
diablo es optimista si cree que puede hacer peores a los hombres."
Kark Kraus. "Los
espíritus vulgares no tienen destino."
Platón. "Nunca
es tarde para no hacer nada." Jacques
Prévert. "La
constancia es la virtud por la que todas las cosas dan su fruto."
Arturo Graf. "Lo
que quiere el sabio lo busca en sí mismo; el vulgo, lo busca en los demás."
Confucio. "¿Qué
sentido tiene correr cuando estamos en la carretera equivocada?"
Proverbio alemán. ANTEOJOS El campesino fue donde el oculista con el fin de comprar anteojos para leer. El oculista le puso unos anteojos y lo colocó frente a las letras. El campesino no lo lograba leer. Finalmente le preguntó: ¿Pero usted ya aprendió a leer? No, aún no, -respondió el campesino, por eso quiero anteojos para leer. BUEN
HUMOR HIJO
PROBETA
Esta es la historia de un niño que no conocía a su padre y quería
saber quien era y siempre la madre evitaba decirle aduciendo que era muy pequeño.
Pasa el tiempo y llega el día en que cumple sus 18, se dirige a la madre
y le dice:
- Mama, ya soy bastante mayor, por favor, ¿dime quién es realmente mi
padre?
La madre le responde:
- Bueno hijo, tendré que contártelo... la verdad es que eres un bebé
PROBETA.
- ¿Que soy un bebe PROBETA? - pregunta el muchacho sorprendido.
Le dice la madre:
- Si, hijo, PROBETA-nto hombre en mi vida que no se quien cipote es tu
padre. Cortesía
de: Alejandra Fernández
- gshibumi@cantv.net LA
CRISIS Existen
periodos en nuestra vida en los que perdemos nuestra habitual seguridad. Nos
sentimos perdidos, desorientados. Teníamos ideas claras, certezas. Ahora
estamos llenos de dudas. Ya no sabemos si hemos hecho las elecciones correctas.
Algunos resultados que nos llenaban de orgullo, ahora se nos muestran sin valor.
Nos vienen a la memoria todos los otros caminos, aquellos que no hemos
recorrido, aquellos que han tomado otros, y descubrimos que quizás era mejor
que el nuestro. Nos remuerde la conciencia por aquellos a quienes hemos hecho
sufrir inútilmente.
Es
un momento de crisis, de sentirse perdido, de desorientación, de vacío.
Alguien puede decirnos que es un ataque de depresión o de neurosis, para que se
pase basta con un periodo de vacaciones, o un viaje, o un tratamiento breve. ¿Pero
hay que combatirlo, evitarlo? ¿No es mejor aceptarlo, vivirlo, aprovechar la
enseñanza que nos proporciona?
Cuando
estamos comprometidos en una tarea no podemos dejar que la duda nos asalte, que
nos envenene la incertidumbre. Debemos aferrar con firmeza el objetivo y
ocuparnos sólo de los medios para alcanzarlo. Debemos convencernos de que
tenemos razón y de que podemos tener éxito. Por otra parte, cuando siguiendo
este método hemos tenido éxito, lo atesoramos y seguimos por el mismo camino.
Si en un restaurante los clientes aprecian particularmente ciertos platos,
el cocinero seguirá preparándolos. Cuando un pintor ha descubierto una
modalidad expresiva en la cuál se realiza y que gusta a los críticos, se
abandonará a ella con placer. El científico que ha elaborado una teoría
tratará de aplicarla a todos los casos que encuentre sin sentir la necesidad de
buscar una alternativa.
Con
el paso del tiempo, sin embargo, aquellas que antes eran modalidades para
expresarse uno mismo y una nueva creatividad, poco a poco se terminan
convirtiendo en costumbres, rituales. El cocinero se acostumbra a hacer los
mismos platos de manera mecánica. No experimenta más nada nuevo. El artista se
repite, se imita a sí mismo. El científico aplica su teoría a fenómenos
nuevos y diversos que ésta no puede explicar. Antes su teoría era un
instrumento de conocimiento, ahora le esconde la realidad. Todo lo que hacemos
nace como apertura al mundo, brazos extendidos para acercarse y dar acogida.
Pero este movimiento se vuelve un ritual vacío. No nos expresa más a nosotros
mismos, no nos une más con la vida.
He
aquí por qué, periódicamente, necesitamos de una crisis. Algunas veces esta
es consecuencia de un fracaso, de una bofetada brutal que la realidad, por
demasiado tiempo descuidada, da a nuestras costumbres. Pero otras veces, la
crisis madura dentro de nosotros porque nos damos cuenta de habernos
esclerotizados, vuelto demasiado rígidos, de estar como muertos. Entonces puede
llegar en la cumbre del éxito. Muchos autores han quedado insatisfechos de su
obra maestra. Virgilio quería incluso destruir La Eneida.
Se
desencadena en ese momento la necesidad de ver el mundo desde todos los otros
puntos de vista que hemos tenido que abandonar para elegir el nuestro, de
trascender lo que hemos hecho. Es una necesidad de novedad, de frescura, de
vuelta a empezar que para realizarse debe arrasar con todo lo que existe de las
estructuras en las que nos hemos realizado. La crisis es el momento inicial,
devastador, de la obra de renacimiento y de reconstrucción. En
la vida psíquica no existe un progreso verdadero sin estas discontinuidades en
las que logramos ponernos en tela de juicio a nosotros mismos, es decir, lo que
hemos hecho, lo que deseamos. Al destruir nuestras posesiones, nuestras certezas, creamos el caos originario en el cuál todo se vuelve nuevamente imaginable y posible. Solo entonces volvemos a ser capaces de cambiar. Porque nos hemos vuelto ligeros, ingenuos y humildes. Cortesía
de: Alejandra Fernández - gshibumi@cantv.net DE
NADA PARA NADIE
Ella le miró con descaro. Sus ojos estaban llenos de atardecer.
-¿Cómo te llamas?- preguntó ella.
Él siguió mirando al horizonte, haciendo danzar sus piernas sentado en
el borde del abismo.
-Patanadie. Unos me llaman Patán y otros Nadie.
-Me quedaré con el segundo.
Ella se sentó a su lado y Nadie a penas se inmutó. Siguió preguntándole.
-¿Y de dónde vienes?
-De donde mueren los besos.
-Debe ser un lugar muy triste, ese.
-Los lugares no son tristes. Los hacemos nosotros con nuestros hechos.
-¿Y cómo se muere un beso?
-Un beso no se muere nunca, pero él no lo sabe. Cuando se da sin amor,
cuando se recibe sin pasión, resbala por las pieles y huye a su lugar de agonía,
donde terminar su dolor de caricia. Quieren anclarse en unos labios, en una
mejilla, en una piel amable. Tiemblan su pena de no saberse queridos y sufren.
-¿Y por eso vienes a sentarte al precipicio?
Entonces él la miró. Contempló su mezcla de nube y ola.
-Sí. Por eso vengo a sentarme en este lugar. Hace muchos años los
espartanos tiraban a los hijos que nacían con defectos por este barranco, pues
no les servían como guerreros. Hoy sólo acuden los suicidas, con la seguridad
de la caída insalvable.
-¿Y tú? ¿A qué vienes?
-Preguntas mucho. El dolor de los besos me sangra el corazón. Aquí
percibo el dolor de los muertos, de lo que han sufrido, y el saber de otros
alivia de una extraña manera mi carga. ¿Y tú quién eres? ¿De dónde vienes?
¿Qué quieres?
-Soy Nadasenda. Llámame Nada. Vengo del lugar de donde mueren los sueños,
donde quien los tuvo los deja morir, no por haberlos conseguido, sino por falta
de fe. Nadie la mira de nuevo. Nada sonríe. Nadie la abraza y Nada se deja abrazar. Nadie quiere regalar sus besos. Nada sabe de su sueño. Nadie lo intenta y Nada lo espera. Un beso, un sueño. De Nadie para Nada, de Nada para Nadie. "Siempre
es peor al día siguiente." Séneca. "La
enfermedad del ignorante es ignorar su propia ignorancia."
Amos Bronson Alcott. ¿Qué
importa si el gato es blanco o negro, con tal de que cace ratones?
Den Xiaoping. "Los
ejemplos son diez veces más útiles que los preceptos."
Charles James Fox. "Más
vale un grano de cordura que arrobas de sutileza."
Baltasar Gracián. "Es
más fácil negar las cosas que enterarse de ellas."
Mariano José de Larra. "Hay
algo que Dios ha hecho mal. A todo le puso límites menos a la tontería."
Konrad Adenauer. "La
puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta."
Proverbio chino. "Por
los defectos de los demás el sabio corrige los propios."
Publio Siro. "El
que vive de esperanzas corre el riesgo de morirse de hambre."
Benjamin Franklin. "Amo
la traición, pero odio al traidor." Cayo
Julio César. "Preferible
es el pecado a la hipocresía." Madame
de Maintenon. "El
cerebro es un órgano maravilloso. Comienza a trabajar nada más levantarnos y
no deja de funcionar hasta entrar en la oficina."
Robert Frost. "Todos
los animales son iguales, pero algunos más iguales que los demás."
George Orwell. "Un
día del hombre erudito es más largo que un siglo del ignorante."
Posidonio. "El
progreso consiste en el cambio." Miguel
de Unamuno. "Un
pesimista es un optimista bien informado."
Antonio Mingote. "Estamos
especializados en una armoniosa repetición del desastre y la estupidez."
Terenci Moix. "Una
era construye ciudades. Una hora las destruye."
Séneca. "Un
hombre desordenado pierde siempre un solo guante."
Anónimo. "No
podemos hacer la historia sino sólo esperar a que se desarrolle."
Otto von Bismarck. "Todo
el mundo se queja de su memoria, pero nadie de su inteligencia."
Françoise Alexandre. "El
mejor camino para salir es siempre a través."
Robert Frost. "La
estupidez insiste siempre." Albert
Camus. PARACAIDISTA
Un día en que soplaba un fortísimo viento, saltó un paracaidista del
avión y fue arrastrado a más de cien millas de su objetivo, con la mala suerte
de que su paracaídas quedó enredado en el árbol, del que estuvo colgando y
pidiendo socorro durante horas, sin saber siquiera donde estaba.
Al fin pasó alguien por allí y le preguntó: ¿Qué haces subido en ese
árbol?
El paracaidista le contó lo ocurrido, y luego le preguntó: ¿Puedes
decirme donde estoy?
En un árbol -le respondió el otro-.
¡Oye, tú debes ser un clérigo!
El otro quedó sorprendido. Sí,
lo soy. ¿Cómo lo has sabido?
“Porque lo que dices es verdad pero no sirve para nada”. REDUZCA
A... Este
era un señor que se dirigía a visitar a su familia la cual se había mudado a
otro pueblo no muy lejos de donde el vivía. Era
la primera vez que tomaba esa carretera. Al cabo de un tiempo ve un letrero que
dice: "REDUZCA
A 50 KM." El
señor que llevaba una velocidad considerable, reduce la velocidad a 50 Km.
temiendo que haya una patrulla esperándolo más adelante. Unos 10 Km. después,
el conductor ve otro aviso que decía: "REDUZCA
A 40 KM." Obedeciendo
la señal, el conductor reduce la velocidad. Pero cual es su sorpresa que mas
adelante ve otro aviso: "REDUZCA
A 30 KM." Pensó
que podría encontrarse con un accidente - "Espero que todos se encuentren
bien, la gente no entiende el peligro de manejar bajo la influencia del
alcohol" - pensó el conductor. Como
esperaba, se encuentra con un nuevo aviso que dice: "REDUZCA
A 20 KM." Y
finalmente otro: "REDUZCA
A 10 KM." Ya
el conductor estaba preocupado pues no sabia que encontraría más adelante -
"lo más probable es que haya una construcción o una desviación",
pensó el conductor, conduciendo a 10 Km. Lo lamentable es que sus familiares lo
estaban esperando y se iban a preocupar, así que decidió parar en el próximo
pueblo a llamarlos. Pero, ¿Por qué los otros conductores hacían caso omiso a
los avisos? Al parecer él era el único en obedecer los mismos. Cual es la
sorpresa del conductor que a 10 Km. más adelante por fin entiende lo que pasa.
Este aviso era más grande y colorido y decía: "BIENVENIDOS
A REDUZCA" Cortesía
de: Isabel Cittadini - icittad@conicet.gov.ar CRUCIFIXIÓN Mucho
antes de la era Cristiana se invento una atroz forma de ejecución considerada
maldita, a la que luego se llamo Crucifixión... Originalmente
esta tortura, junto con la horca, fueron denominadas "árbol
siniestro" y si piensan, como muchos que fue inventada por los romanos
exclusivamente para destruir a Cristo, están totalmente equivocados, se cree
que su origen es Asiático, específicamente Persa, según arqueólogos e
historiadores. La
muerte por Crucifixión era reservada para los criminales más sucios, crueles y
despreciados, un condenado a muerte que pudiese probar que tenía la ciudadanía
Romana, disfrutaría del "privilegio" de ser decapitado, ejecución más
digna, rápida y "humanitaria", que la agonía lenta e insoportable de
la crucifixión. Como
se ejecutaba: El
reo tenia que cargar, amarrado, un leño horizontal (casi siempre un pino) de
190 o 200 cm., llamado "stipes" hasta el lugar de su ejecución. Cuando
llegaban, era izado en el "pativulum" (parte vertical de la cruz que
podía ser un tronco colocado o un árbol especialmente podado), utilizando
cuerdas que pasaban por encima de ese tronco. Cuando
estaba izado se fijaban los troncos, "Stipes y Patibulum" (en ese
momento era cuando tomaban la forma que hoy llamamos "Cruz"), se
clavaban los pies, uno delante del otro con las piernas un poco dobladas, luego
les rompían las piernas a la altura de las rodillas para que no pudieran
sostener el cuerpo, y los brazos los clavaban por las muñecas y se dejaba al
crucificado morir lentamente de hambre, sed, insolación, dolor, asfixia, etc. Las
cruces no eran muy altas y los reos más fuertes podían tardar entre 3 y 5 días
en morir. Durante este tiempo los crucificados eran atacados por las alimañas,
quienes devoraban sus extremidades inferiores. Con el tiempo en un acto de
"misericordia" las cruces fueron hechas más altas. Los
médicos forenses dicen que el cuerpo humano en esta situación sufre una
asfixia gradual, y para obtener aire el crucificado debía levantarse a la
fuerza sobre los clavos, que al mismo tiempo desgarran la carne y los nervios
del antebrazo. Cada esfuerzo para respirar una vez más representaba para su
cuerpo otra caída sobre los brazos, al no poder sostenerse sobre las piernas
que estaban rotas. Luego de un rato el reo muere de asfixia. Los
más grandes historiadores y teólogos de todos los tiempos concuerdan en que la
crucifixión de Cristo fue una muy distinta a las acostumbradas. El
único muerto en cruz del cual se tiene constancia histórica, que fue azotado,
coronado de espinas, golpeado y humillado antes de su crucifixión es Jesús de
Nazaret (y existen muchas evidencias de otros crucificados). Los
libros de Mateo: 27, Marcos: 15, Lucas: 23, y Juan: 19, relata como fue todo el
preámbulo a la muerte de Cristo. La
cruz desde sus orígenes ha sido creada como un símbolo de una muerte
considerada maldita y en la antigüedad las cruces eran exhibidas para intimidar
al pueblo y recordarles cuan miserable podía ser su muerte, ¿porque las
exhiben ahora?, sencillo si ahora reflexionas que la peor de las muertes de su
época y una de las peores de todos los tiempos que incluía asfixia, rotura de
huesos, ataque de alimañas, hambre, insolación, desangramiento, entre otras
cosas... ¿CUANTOS
ESTÁN DISPUESTOS A MORIR EN UNA CRUZ POR LO QUE CREEN?
REFLEXIÓNALO... La próxima
vez que pases frente a una cruz, sabrás su verdadero sentido, su significado,
su por que... ¡Y te sentirás
infinitamente agradecido por aquella entrega de Amor, que nadie mas haría por
ti! Cortesía
de: Gerardo Jelin - gjelin@sinectis.com.ar DESCALZARSE
PARA ENTRAR EN EL OTRO
Una
mañana en el retiro de Nazaret, meditando un anuncio, me encontré con una
expresión que resonó de una manera muy especial en mi corazón: Descalzarse
para entrar en el otro. Le pregunté al Señor qué significaba esto. Se me
ocurrían palabras como: respeto, delicadeza, cuidado, prudencia. Me
sentí impulsada en leer las palabras del Éxodo (3,5): "No te acerques más,
sácate tus sandalias porque lo que pisas es un lugar sagrado". No
tardé en ponerme en oración, Jesús me presentaba uno a uno a mis hermanos de
comunidad y luego a otros, y descubrí como habitualmente entro en el interior
de cada uno sin descalzarme, simplemente entro, sin fijarme en el modo, entro.
Experimenté una fuerte necesidad de pedir perdón al Señor y a mis hermanos. Sentí
que el Señor me invitaba a descalzarme a luego a caminar. Inmediatamente
experimenté una resistencia: "no quería ensuciarme". Me resultaba más
seguro andar calzada. Vi entonces dos cosas básicas que me impiden entrar
descalza en los otros: la comodidad y el temor. Vencido
ese primer momento comencé a caminar y el Señor a cada paso iba mostrándome
algo nuevo.
Advertí como descalza podía descubrir las alternativas del terreno que
pisaba, distinguir lo húmedo y lo seco, el pasto de la tierra, necesitaba mirar
a cada paso lo que pisaba, estar atenta al lugar donde iba a poner el pié. Me
di cuenta de cuántas cosas del interior de mis hermanos se me pasaban por alto,
las desconozco, no las tengo en cuenta por entrar calzada, con la mirada puesta
en mí o dispersa en múltiples cosas. Pude
ver también cómo descalza caminaba más lentamente, no usaba mi ritmo
habitual, sino tratando de pisar suavemente. Donde
mis zapatillas habían dejado marcas, mi pié no las dejaba. Pensé entonces cuántas
marcas habré dejado en el corazón de mis hermanos a lo largo del camino, y
experimenté un gran deseo de entrar en los otros sin dejar un cartel que diga:
"Aquí estuve yo". Por
último fui atravesando distintos terrenos, primero el pasto, luego un camino de
tierra hasta llegar a una subida y con piedras. Sentí deseos ya de detenerme y
volver a calzarme, pero el Señor me invitó a caminar descalza un poquito más.
Advertí que no todos los terrenos son iguales y no todos mis hermanos son
iguales. Por
tanto, no puedo entrar en todos de la misma manera. Esta subida me exigía aún
más lentamente y cuánto más difícil sea el terreno del interior de mi
hermano, más suavidad y más cuidado debo tener para entrar. Después
de este recorrido con el Señor pude ver claramente que... descalzarme es entrar
sin prejuicios, atenta a la necesidad de mi hermano sin esperar una respuesta
determinada, es entrar sin intereses, despojada de mi alma. Porque
creo, Señor, que estás vivo y presente en el corazón de mis hermanos, es que
me comprometo a detenerme, descalzarme y entrar en cada uno como en un lugar
sagrado. Cuento
Señor, para ello, con tu Gracia. Cortesía
de: Oscar
Ayala - OAyala@CONCO.JNJ.com EL
CÍRCULO DEL ODIO Un
importante caballero gritó al dirigente de una empresa, porque
estaba enojado en ese momento. El director, llegó a su casa, y gritó a su
esposa, acusándola de que estaba gastando demasiado, porque había un abundante
almuerzo en la mesa. Su esposa gritó a la empleada que rompió un plato. La
empleada dio un puntapié al perro porque la hizo tropezar. El perro salió
corriendo, y mordió a una señora que pasaba por la vereda, porque estaba
obstaculizando su salida por la puerta.
Esa
señora fue a la farmacia para colocarse la vacuna y que le curaran la herida, y
gritó al farmacéutico, porque le dolió la vacuna al ser aplicada. El farmacéutico,
llegó a su casa, y gritó a su madre, porque la comida no era de su agrado. Su
madre, tolerante, y un manantial de amor y perdón, acarició sus cabellos diciéndole:
"Hijo querido, prometo que mañana haré tu comida favorita. Tú trabajas
mucho, estás cansado y precisas una buena noche de sueño. Voy a cambiar las sábanas
de tu cama por otras bien limpias y perfumadas para que puedas descansar en paz.
Mañana te sentirás mejor." Bendijo a su hijo y abandonó la habitación,
dejándolo solo con sus pensamientos... En
ese momento, se interrumpió el CÍRCULO DEL ODIO, porque chocó con la
TOLERANCIA, la DULZURA, el PERDÓN y el AMOR. Si tú eres uno de los que
ingresaron en un CÍRCULO DE ODIO, acuérdate que puedes romperlo con
TOLERANCIA, DULZURA, PERDÓN Y AMOR. | ||||